Los aranceles se imponen históricamente en los países para supuestamente proteger a sus productores, pero amenaza las importaciones, los productores de otros países. Después de muchos años, Estados Unidos debió abandonar esta política ya que según la Organización Mundial de Comercio (OMC), el país norteamericano violaba el acuerdo de comercio. No solo esto, la Unión Europea amenazaba (y lo hizo) con imponer aranceles a todos los productos estadounidenses. Por muchos años la industria norteamericana del acero “disfrutaba” de estos aranceles. Aparentemente aumentaron muchos puestos de trabajo, pero, en contraparte, la industria manufacturera perdió muchos empleos. Las políticas proteccionistas nunca traen beneficios a la larga y es claro que solo se imponen por intereses políticos.
Mencionemos algunos hitos importantes en la historia más reciente de la industria:
- En 2018, EEUU impuso un arancel del 25% al acero importado.
- En 2017, el país norteamericano produjo 81,6 millones de toneladas métricas de acero e importó 34,6 millones de toneladas métricas de acero de 80 países y territorio.
- También en 2017, China fue el décimo exportador de acero a los EE. UU.
- China produce la mitad de todo el acero fabricado en el mundo.
- Las políticas de Donald Trump impulsaron los precios del acero en EE. UU. a un nivel cercano a su máximo de cinco años.
En marzo de 2018, Trump anunció que imponía un arancel del 25% a todo el acero importado y un arancel del 10% a todo el aluminio importado de la mayoría de los países. En junio, Canadá, México y la Unión Europea se agregaron a la lista de objetivos. Esto, a pesar de una carta firmada por más de 1100 economistas instándolo a reconsiderar dichos planes arancelarios. Incluso, según menciona Scott Buehrer, presidente de B. Walter & Co, un fabricante de productos de acero, la asociación comercial de productores de aluminio, se pronunció en contra de los aranceles debido “a la preocupación de cómo esto afectaría a sus clientes, razón por la cual su industria recibió solo un arancel del 10% sobre el aluminio importado en lugar del arancel del 25% impuesto en acero importado”.
Por un lado, parece haber sido beneficiosa esta política, porque efectivamente los precios del acero aumentaron en los EEUU, pero también los costos y no solo esto, inició una guerra comercial global. Ante los costos elevados, los consumidores de acero pusieron sus ojos en el exterior y la actividad manufacturera se frenó como consecuencia de la guerra comercial que se había iniciado.
Verano de 2018, los precios internos del acero caen. El sector manufacturero entra en recesión en 2019 y algunas acerías cierran, justo antes de que se presentara un nuevo protagonista en la escena: el Covid.
La política arancelaria igualmente continuó y para 2020, EEUU había importado un 30% menos que en 2018 y en en el primer trimestre de 2021, un 7,5% menos con respecto al mismo período del pasado año. Pero la producción nacional no ha aumentado. Consecuencia: escasez.
“La creciente demanda de acero y la reducción de la oferta debido a la menor producción nacional y las importaciones de acero han reducido el inventario de acero disponible, lo que resulta en su precio altísimo actual”.
Se está a la expectativa de lo que el nuevo gobierno de Biden pueda hacer. Lo que sí es claro es que materias primas como el acero y la madera son sumamente escasas y esto está trayendo graves consecuencias en los sectores de fabricación y construcción… además de aumentar las presiones inflacionarias.
Ya en mayo de este año, los precios del acero han alcanzado niveles históricos mientras los niveles de inventario se encuentran en mínimos tampoco antes visto. Y, por si fuera poco, los plazos de entrega a las acerías son el doble de lo que era hace años.
¿SE ESTÁ PREPARANDO UNA BURBUJA EN EL SECTOR DEL ACERO?
Según el medio norteamericano, CNN, menciona y según señalan fuentes de Bank of America, se está preparando una burbuja en el sector siderúrgico estadounidense. A pesar del desplome de la fabricación de acero acelerada por la pandemia, la reapertura de la economía está impulsando un auge del acero tan fuerte que “algunos están convencidos de que terminará en lágrimas”.
Después de tocar fondo alrededor de US$ 460 el año pasado, los precios de acero enrollado en caliente de referencia en Estados Unidos ahora están sentados en alrededor de US$ 1.500 la tonelada, un máximo récord que es casi el triple del promedio de 20 años. Pero, la existencia del acero está en mínimos históricos como ya se mencionó anteriormente.
¿FIN DE LOS ARANCELES?
Por su parte, parecen haber avances. Estados Unidos y la Unión Europea (UE) anunciaron a mediados de mayo la decisión de abrir discusiones para tratar de resolver la agria controversia que mantienen por los aranceles al acero y el aluminio desde hace 3 años. Ante esto, la Unión Europea ha anunciado que temporalmente suspenderá el aumento que se tenía estipulado de los aranceles a productos estadounidenses.
Por otro lado, ambas administraciones, sugirieron una “unión de conveniencia” para enfrentarse a China.