Figura nº 1: Forma de la capsula a la salida de prensa
A partir de ella se realiza el siguiente paso, que consiste en preparar el borde la tapa, dotándolo de un rizo para darle consistencia, y unas uñas que permitan fijar la tapa sobre el frasco de cristal.
Esta operación se efectúa en dos pasos. En el primero de ellos se inicia la formación del rizo hacia dentro. Ello se consigue por medio de una maquina especial. El órgano básico de trabajo de la misma es un cabezal formador con rulinas, montadas sobre ejes con giro libre, que actúan sobre el borde de la capsula obtenida en prensa. Haciendo girar la tapa, dicho borde se enrolla hacia adentro. Ver figura nº 2
Figura nº 2: Formación del rizo
El ancho del rizo formado es aproximadamente de un milímetro. El cabezal rizador en general dispone de tres rulinas rizadoras montadas a 120º, acopladas por medio de una pareja de rodamientos con sus soportes, sobre una placa base. El conjunto de la rulina puede ajustarse racialmente por medio de un tornillo. En el dibujo nº 3 se presenta parcialmente una sección vertical de este cabezal
Figura nº 3: Sección vertical parcial de un cabezal de rizado.
La secuencia es como sigue: la cápsula obtenida en la prensa entra en un plato inferior, ubicado debajo del cabezal porta-rulinas, por medio de un mecanismo en estrella. Al subir el plato, a la vez que gira portando la capsula, el borde de la misma toca la curva de entrada de la garganta de las rulinas. Según va subiendo el plato se va generando el rizo. La capsula debe ajustar en el plato. Esto se consigue haciendo el diámetro interior del plato 0.05 mm inferior al diámetro exterior de la capsula. Para que la misma no patine en el plato, se coloca en el fondo del mismo un disco de caucho que incrementa la fricción. Ver figura nº 4
Figura nº 4: Esquema del cabezal de formación del rizo
En el siguiente paso, que puede estar situado en la misma maquina o en otra distinta, otro cabezal especial termina la operación. Ver figura nº 5. La capsula se centra sobre un plato, por medio de una pieza externa en forma de campana (1) La parte central de este plato, sobre la que va depositada la capsula, tiene movimiento vertical (Pieza 2). En su ascenso introduce la tapa con el rizo inicial en un cabezal percutiéndola contra un anillo que presenta una acanaladura (Pieza 6), que completa su formación.
Figura nº 5: Posición inicial del cabezal de terminación del rizo y formación de uñas
La figura nº 6 presenta una sección parcial de una tapa con su rizo terminado
Figura 6º: Forma final de rizo
Al subir la tapa eleva las piezas 3, 4 y 5 del cabezal. En el mismo, un cono central (pieza nº 7) actúa sobre unos dedos, (piezas nº 5) tantos como uñas queramos que tenga la tapa, expandiendo los mismos hacia fuera en sentido radial. Al terminar de subir el plato, estos dedos aplastaran el rizo formando las uñas. Ver figura nº 7. Previamente a que plato inicie su descenso los dedos se contraen por medio de muelles, permitiendo la salida de la tapa.
Figura nº 7ª: Posición final del cabezal de terminación del rizo y formación de uñas
Las medidas fundamentales para que las uñas cumplan su función de acoplarse al acabado de boca del frasco de vidrio, son H (altura hasta el panel central de la tapa) y L (ancho o longitud de uña). Si queremos aumentar la altura H, debe colocarse una fina calza entre las piezas 1 y 2 de la figura nº 7.
En función de la velocidad deseada de producción, se pueden montar uno o varios conjuntos rizadores y alimentar las capsulas por estrellas o de manera lineal. En la figura nº 8 se presenta una sección completa de la parte superior de un cabezal de terminación de rizo y formación de uñas.
Figura nº 8: Cabezal de finalización de rizado y formación de uñas
Las piezas que forman este cabezal son:
Las piezas marcadas * cambian con el tamaño de la capsula
El paso siguiente en la fabricación es aplicar el compuesto en el interior de la tapa y hornearlo adecuadamente.
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