Probablemente, en su última experiencia con una lata de conserva, se dieron cuenta de que había más producto del esperado. Esto puede deberse a que la industria conservera se está viendo afectada por el aumento del precio de algunas materias primas, por lo que están buscando formas de abaratar costos. “En este momento sale más barato meter más carne en la lata y menos aceite”, confiesan fuentes del sector. La subida del precio del aceite de oliva pone contra las cuerdas a una industria clave para la economía gallega y que vive rodeado de obstáculos para levantar el vuelo en una época en la que muchas familias tienen que hacer números para llenar la cesta de la compra. Esto es especialmente preocupante en Galicia, donde la industria conservera es clave para la economía y enfrenta muchos obstáculos para prosperar. En una época donde muchas familias tienen dificultades financieras y deben ajustarse el cinturón para hacer compras básicas, esta realidad es aún más preocupante», añadió.


Agentes del sector consideran que, si la situación continúa así, la propia dieta mediterránea estará amenazada, las latas de conserva serán un producto de lujo. Y es que el fulgor dorado del aceite y el verde prometedor de la aceituna se han oscurecido en los últimos tiempos. Ya en marzo de 2022, gerentes olivareros hablaban de “tormenta perfecta” para referirse a la fatal conjunción de guerra en Ucrania, precios de la electricidad desbocados y sequía que sacudía el sector. Pero fue a más. El coste del aceite de oliva se disparó en agosto de 2023 un 52,5 % respecto al mismo mes de 2022, su mayor subida interanual en 21 años. Un alza que afecta a un sinfín de empresas, entre las que se cuentan los fabricantes de conservas.


Roberto Carlos Alonso es la persona a cargo de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados y Mariscos, ANFACO-CECOPESCA. Lleva aproximadamente un año y medio al frente de la patronal pero no ha tenido ni un solo día de tranquilidad en el sector desde que estalló la Guerra de Ucrania. Cada día se enfrenta a nuevos desafíos en su lucha por resolver los problemas que surgen. Uno de ellos ha sido el aumento en los precios de las materias primas, algo con lo que llevan luchando en ANFACO desde hace tiempo para minimizar su impacto en los compradores.


Alonso, el secretario general de ANFACO-CECOPESCA, enfatizó en los desafíos que enfrenta la industria de productos del mar debido a la inflación y al aumento en el costo de las materias primas. El objetivo principal es mantenerse competitivos con precios atractivos para los consumidores.
Durante el año 2022, la industria de conservas utilizó alrededor de 55.000 toneladas de aceite de oliva. Este producto es esencial ya que se utiliza para enlatar pescado o mariscos, donde se añade únicamente aceite y se sella. La situación del aceite de oliva es una preocupación para Alonso, quien señala que España es el mayor productor mundial de este producto.


A pesar de la posición dominante en el mercado, las empresas no pueden asegurar un mejor abastecimiento en la actualidad. Con el fin de encontrar el producto que escasea, han tenido que explorar otros mercados como los de Grecia o Egipto. El presidente de una empresa insiste en que utilizan aceite de oliva de alta calidad para sus conservas, similar al que se consume directamente. Por lo tanto, desde el sector se esfuerzan por destacar las ventajas de comprar estos productos y garantizan cumplir con los más altos estándares de calidad.

“Tenemos que recordar que los productos del mar son imprescindibles en nuestra dieta para una buena salud, que no llevan aditivos, que son ricos en omega-3, que previenen las enfermedades cardiovasculares, que son ricos en selenio, o en calcio en el caso de las sardinillas en lata, que es un sector sostenible como dice Europa en su política pesquera común… Hay que reforzar la imagen del sector para contraponer estas tensiones que se están dando e incentivar el consumo de pescados y mariscos, porque hay montones de facilidades para consumirlos cuatro o más veces por semana”.


Por otro lado, los empresarios están siempre atentos al comportamiento de sus clientes, notando una creciente demanda por cambios en los tamaños de los productos enlatados. Esto ha llevado a que la lata ya no sea solo un accesorio sino un elemento central en las comidas. Además, el mercado está explorando nuevas formas de preparar alimentos enlatados, incorporando tecnología y utilizando constantemente la investigación y el desarrollo para brindar soluciones atractivas para los consumidores en línea con las normativas del marketing.


Un claro descenso en las ventas. ANFACO detalló que el sector no se beneficia de la inflación, sino que intenta ofrecer productos asequibles y ser competitivos en el mercado. Sin embargo, el aceite de oliva no es el único producto que afecta al sector, ya que desde el inicio de la Guerra de Ucrania ha sufrido por la falta de aceite de girasol debido a que Ucrania era su principal país exportador.


Según Alonso, en aquel momento había preocupación por una posible interrupción del suministro, pero en la actualidad esa situación no es tan grave. “Ahora no existe un riesgo grave. Sí es verdad que existen problemas, incluso con la energía, pero la línea de trabajo es ser lo más competitivos posibles con los precios más competitivos posibles”, argumenta Alonso.


A pesar de todo, el aumento de los precios ha causado una disminución en el consumo, llegando a un 10% según algunas fuentes, mientras que los productos han subido un 15%. De momento, desde la asociación no vislumbran un escenario crítico que pueda suponer el cierre de empresas, aunque “cada una tiene que estudiar cómo se encuentra”, si bien “es pronto para verlo, y las palancas que siempre han funcionado y que han llevado a este sector a ser centenario son en las que nos tenemos que enfocar”.
Añade además que el principal problema que enfrenta es la falta de equilibrio entre la oferta y la demanda en su sector. Por esta razón, desde ANFACO han llevado sus peticiones hasta Bruselas, solicitando mejores medidas para ciertas especies como el atún, así como una prórroga más allá del año 2025 establecido por las autoridades comunitarias.


Durante la Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea, ANFACO planteó un tema considerado crucial para acercar a los ciudadanos a una materia prima más competitiva. La organización pidió que España y otros países miembros no cedan ante la propuesta actualmente planteada por la Comisión Europea, que consideran como continuista e inmovilista, sino que adopten cantidades suficientes para lograr este objetivo.
Alonso reiteró además que han aumentado las cantidades, también destaca la importancia del tiempo. Él considera que dos años no son suficientes y que se necesitan al menos tres años para poder planificar el suministro de un sector a nivel global, el cual proporciona empleo a más de 25.000 familias en España.

A pesar de la difícil situación actual, Alonso opina que sería deseable que otros países tuvieran el sector tan resistente como el de España. Según él, se trata de una industria valiosa que merece ser apoyada y existen recursos disponibles en los fondos estructurales de la UE para abordar diversas dificultades.


La organización insiste en la necesidad de tomar medidas para aliviar la crisis actual, como la reducción del IVA. Según su secretario general, “consumir pescados y mariscos ayuda a reducir el gasto sanitario, ayuda a vivir más y mejor, por lo que como país líder en la producción y transformador mantenernos en esta situación”.
La patronal propone una mayor seguridad jurídica para las empresas, ya que hace unos meses se generó un caos con los contratos de fijos discontinuos debido a la interpretación de algunos inspectores. También solicitan una acción más enérgica por parte de las autoridades contra la «competencia desleal» que realizan ciertas empresas que venden productos como «pescados de origen vegetal».


Una de las principales preocupaciones en el mercado europeo es la entrada de productos extranjeros provenientes de países que no siguen las mismas reglas y pueden introducir pescado ilegal y no cumplir con los estándares medioambientales requeridos. Por lo tanto, el país español debe actuar en defensa de sus intereses como principal país industrial y transformador en Europa. A pesar de las dificultades, Alonso lazó un mensaje positivo: «Aunque la situación es difícil, saldremos fortalecidos ante cualquier adversidad, como siempre se ha hecho».