Los grupos comerciales de materiales y bienes de consumo envasados estadounidenses se están habituando cada vez más a la legislación de responsabilidad extendida del productor en las legislaturas estatales. Los líderes opinaron sobre las lecciones que deben extraerse de Minnesota, Nueva York y otros estados.
La Ley de Reducción de Costos y Residuos de Envases de Minnesota fue la pionera en 2022. Otros estados como Hawái, Tennessee y Washington han finalizado las primeras reuniones para conseguir similar fin. Del mismo modo, el Senado de Nueva York aprobó la Ley de Infraestructura de Reducción y Reciclaje de Envases, pero la Asamblea no la sometió a votación porque se agotó el tiempo.


Después de que Illinois y Maryland aprobaran el año pasado proyectos de ley de estudios para avanzar en la exploración de la RAP, Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) no se terminó de concretar ese camino, tal y como aseguró dijo Dan Felton, director ejecutivo de Ameripen.


Los grupos ambientalistas a veces ven proyectos de ley como el de Nueva York como una ventana de oportunidad para abordar las preocupaciones sobre la contaminación plástica en general. Pero los grupos de la industria echan de menos medidas más prácticas y menos cosméticas.


Ameripen añade que un proyecto de ley de EPR no ha de ser demasiado complejo y pesado porque, entonces, “no se llegará a la meta”
, aseguró Felton. 
American Beverage se hizo eco de eso. «No todo lo que se llama RAP es RAP. No puede ser un cajón de sastre de política ambiental, que es lo que vimos en Nueva York», puntualizaron sus responsables.