Hay una forma de combatir el desperdicio en la alimentación: las recetas de aprovechamiento. Por lo general, cuando los consumidores abren algún envase conservador, suelen desechar directamente el líquido del interior sin pensarlo dos veces.

La mayoría de la gente prefiere no consumir los líquidos en los alimentos enlatados y envasados como el atún, los mejillones, los garbanzos, los espárragos o las olivas. Esto se debe a la desconfianza que se genera por el hecho de que estos productos contengan muchos aditivos y conservantes. No obstante, algunos consumidores han llegado a pensar que estos jugos contienen sustancias peligrosas y aclaran los productos con agua, pero no es necesario.

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No tires a la basura el agua de las conservas ya abiertas, ya que está cargada de vitaminas y minerales beneficiosos. Los principales ingredientes de los líquidos de las conservas son tan corrientes como el agua, el vinagre, el aceite, la sal o las especies. Por ello, es un contenido seguro, es decir, no vamos a intoxicarnos si los consumismos. De hecho, si se tratara de una sustancia peligrosa, el propio alimento contenido en el envase también lo sería.

El principal motivo para conservar los alimentos enlatados en su jugo concentrado es para resistir a los ciclos de temporada de determinados productos y garantizar que los mismos se conserven por más tiempo.

Gracias a ese líquido, los alimentos contenidos dentro de la lata en conserva pueden mantener intactas las propiedades nutricionales durante un periodo de larga duración y evitar el deterioro y la contaminación.

Los líquidos de las conservas se les puede encontrar un uso adicional, el cual varía en cada caso. Sin embargo, hay muchos líquidos que es mejor desechar para evitar tomar demasiado sodio y otros aditivos químicos.

Las conservas de pescado habituales, como el atún o los mejillones, tienen una base de aceite. Sin embargo, las verduras en conserva usualmente están hechas principalmente de agua y contienen ácido ascórbico y sal, por lo que hay que fijarse bien el porcentaje de sodio.

En el caso de las legumbres en conserva como los garbanzos y las lentejas, el líquido que lleva puede utilizarse como sustituto de la clara de huevo en la elaboración de bizcochos, merengues y pasteles, o como sustituto de la mantequilla simplemente mezclándola con aceite y como espesante para salsas y sopas.