En los últimos años, el Grupo Calvo está inmerso en un ambicioso proceso de transformación industrial, centrado en el desarrolló tecnología de producción. Sus principales apuestas son las técnicas ‘Real Peel’ y a su innovación más reciente e importante en décadas, el ‘Vuelca Fácil’: una lata más sencilla de usar y que ofrece total seguridad, además de resultar su elaboración más ecológica y económica.
La matriz de Carballo es, ahora, una planta inteligente, lo que permitirá automatizar todo el proceso gracias a la robotización y control en tiempo real de todas las operaciones para poder corregir cualquiera desviación al instante. En los últimos cinco años, la compañía ha destinado una inversión que ronda los 30 millones de euros a fin de acometer un profundo proceso de transformación industrial.
El ‘Vuelca Fácil’ lleva ya un año en el mercado, en el que la compañía ha ampliado progresivamente el formato en distintos segmentos y categorías dentro del mercado español. Para este 2022, el grupo prevé iniciar su introducción en el mercado italiano y, a medio plazo, también espera implementar el modelo en las plantas de América. “Esta apuesta de transformación industrial nos hace una compañía más eficiente, flexible y sostenible. Con el ‘Vuelca Fácil’ esperamos dinamizar el sector de las conservas de pescado en todo el mundo”, destaca el consejero delegado Mané Calvo.
El Grupo Calvo ha superado las premisas iniciales, pese a la llegada del coronavirus. En 2020 consiguió que el 83,77 % de la energía eléctrica que consume en todas sus fábricas de Europa y América sea de origen renovable, cuando la meta era alcanzar el 50%. También que el 95% del material que comercializa sea reciclable.
Por último, el Gobierno gallego está trabajando en un nuevo plan estratégico de la conserva para definir la hoja de ruta del sector hasta el 2030 en campos como la comercialización, la innovación, el empleo, el medio ambiente y la normativa que afecta a esta industria.