El creciente mercado de bebidas energéticas y de bienestar está dando un nuevo impulso al uso de envases de aluminio, ya que las marcas buscan formatos que se adapten a estilos de vida rápidos y dinámicos. En Estados Unidos, las ventas de bebidas energéticas aumentaron un 6,4% en el último año, impulsadas por consumidores jóvenes interesados en rendimiento, conveniencia y fórmulas más saludables. Al mismo tiempo, las bebidas funcionales con electrolitos, prebióticos o colágeno ganan popularidad, especialmente entre mujeres de 18 a 34 años.

Según Ball Corporation, los envases de aluminio son esenciales para este crecimiento. Las latas de 12oz se mantienen como la opción preferida para muchas marcas de energía, mientras que las 16oz conservan su atractivo entre quienes buscan la sensación tradicional de agarre. Ambos formatos ofrecen oportunidades de personalización, permitiendo destacar con diseños llamativos, ediciones limitadas y resaltar ingredientes.

La sostenibilidad también influye en las decisiones de empaque. Ball indica que el 75% de sus envases en Norte y Centroamérica contienen material reciclado, y recientes iniciativas de reducción de peso han eliminado más de 6300 toneladas de aluminio, disminuyendo la huella de carbono sin afectar el rendimiento del envase.

Además, la empresa destaca que la colaboración cercana con las marcas, desde pruebas de prototipos hasta diseño y personalización de revestimientos, acelera el lanzamiento de nuevos productos. Combinando innovación en packaging con análisis de mercado, Ball busca apoyar a los fabricantes de bebidas frente a la creciente competencia en el segmento de energía y wellness.