La tendencia de las viviendas sostenibles no ha hecho más que empezar, pero genera unos resultados que, tanto por su estética como por el aprovechamiento de los recursos, se convierten en una opción atractiva para aquellos que tengan suelo disponible y un buen asesoramiento técnico y arquitectónico para llevarlo a cabo. En Ushuaia, Tierra del Fuego en Argentina encontramos una vivienda en la que se han empleado 3000 latas de aluminio entre otros materiales desechables como 350 neumáticos, 5000 botellas de plástico y 3000 botellas de vidrio.

Esta construcción se ha realizado bajo la inspiración conceptual del arquitecto Michael Reynolds, fundador del proyecto Earthship.

Las viviendas sostenibles responden a toda una filosofía de reutilización y la eliminación máxima posible de los residuos y huella de carbono. Para ello, a parte de la reutilización de materiales, hay que contar con una orientación que aproveche el máximo la luz solar. También se cuenta con energías renovables como solar y eólica que permitan una independencia total de las redes energéticas habituales y sistemas de recogida y almacenamiento de agua de lluvia y tratamiento de las aguas residuales.