La multinacional Rio Tinto ha conseguido hacerse con el control total de la refinería de alúmina en Queensland que comparte con United Co. Rusal International PJSC, negando así al gigante ruso del aluminio el acceso a una fuente vital de materia prima. Una maniobra con la que la compañía consigue obtener el cien por cien de las acciones de QAL.
«Como resultado de las medidas de sanción del gobierno australiano, Rio Tinto ha asumido el 100% de la capacidad y la gobernanza de Queensland Alumina hasta nuevo aviso», destacan desde la compañía.
La dirección de Queensland Alumina (QAL) había instado a Rio a intervenir y tomar el control total del negocio tras recibir asesoramiento jurídico de que la estructura operativa no podía cumplir las sanciones de Australia. No obstante, cuando se levanten las sanciones, el control volverá a la antigua estructura operativa de la empresa.
La crisis entre Rusia y Ucrania ya ha provocado la interrupción del suministro de alúmina de Rusal, el principal ingrediente del aluminio, lo que hace temer que pueda mantener los niveles de producción en un momento en que los suministros mundiales ya son escasos.
El mes pasado, Australia suspendió de inmediato las exportaciones de alúmina a Rusia, lo que sometió a la empresa a una enorme presión. Rio Tinto había declarado previamente que seguiría todas las órdenes de Canberra y que estaba en proceso de poner fin a sus vínculos comerciales con empresas rusas. Rio ya ha intentado rescindir los acuerdos con la refinería de alúmina Aughinish de Rusal en Irlanda, pero debido a la participación de QAL, esto era más difícil en Australia.