PepsiCo decidió escoger a media docena de empresas emergentes a fin de mejorar sus cadenas de suministro europeas mediante la implementación de nuevos proyectos innovadores. Con estas colaboraciones la compañía de bebidas y alimentación busca mejorar y avanzar en áreas tan importantes como son la sostenibilidad ambiental, así como la eficiencia en la producción.

PepsiCo pondrá a prueba estas tecnologías en las que trabajan estas startups en Turquía, Bélgica y Portugal enfocándose en cuatro áreas clave: eficiencia y automatización, limpieza e higiene sostenibles, reciclaje y recuperación de agua.

“Buscaremos descubrir soluciones que puedan tener un impacto a escala. Nuestra ambición es identificar qué tecnologías tendrán el mayor potencial para impulsar nuestra agenda de sostenibilidad y aprovecharlas en toda nuestra cadena de suministro en Europa y más allá. Así, al adoptar tecnologías emergentes, podemos identificar formas más sostenibles de operar en todo el negocio y poner a PepsiCo a la vanguardia de la innovación tecnológica” reiteró la responsable de sostenibilidad de PepsiCo para Europa, Katharina Stenhol.

En concreto, en Turquía, hará pruebas con Pulse Industrial y BrenPower, dos compañías que detectan problemas en las trampas de vapor a través de sistemas de inteligencia artificial, para así reducir la huella de carbono de sus fábricas y mejorar la eficiencia de estas.

Con UBQ Materials trabajará en su proceso de conversión patentado, capaz de transformar los desechos domésticos sin clasificar en un termoplástico de base biológica con una huella positiva para el medio ambiente. Este material será usado en los expositores de Lay´s en Turquía.

En el caso de Portugal PepsiCo se apoyará en Ozo Innovations para investigar en fórmulas más seguras y eficientes de higiene. Su ‘elocube’ puede convertir el agua fría y la sal en una solución combinada de limpieza y desinfección por electrólisis.

La americana Elateq, que proporciona tratamiento electroquímico de aguas residuales para eliminar patógenos y contaminantes orgánicos e inorgánicos del agua, se probará en Bélgica. Si tiene éxito ofrecerá un sistema de agua circular.