Heineken N.V., la cervecera global con sede en los Países Bajos, ha iniciado la búsqueda de un sucesor para su director ejecutivo, Dolf van den Brink, quien dejará el cargo el 31 de mayo de 2026. Van den Brink ha dirigido la compañía durante casi seis años y permanecerá como asesor durante ocho meses para garantizar una transición ordenada.

La decisión de su salida fue tomada en acuerdo con el consejo de supervisión, que considera este momento adecuado para un cambio de liderazgo que acompañe la implementación de la estrategia corporativa EverGreen 2030.

El anuncio se produce en un contexto de desafíos para el sector cervecero, con ventas por debajo de las expectativas y presión de los inversores para mejorar el rendimiento frente a competidores. La empresa ya ha comenzado a evaluar candidatos que puedan liderar la próxima fase de crecimiento y consolidación de la compañía.

Van den Brink dejará un legado de estabilidad en la gestión de Heineken y apoyará al equipo directivo durante la transición, asegurando la continuidad de las operaciones y el avance del plan estratégico.