Aunque faltan cuatro meses para el lanzamiento de la versión 2023, que incluirá ciudades como Iquique, Biobío y La Araucanía, ya se ha logrado recolectar más de ocho toneladas de envases de aluminio y se han unido al movimiento más de 650 establecimientos.
El Banco Social de Latas ha tenido un buen desempeño en las últimas semanas, alcanzando los objetivos y superando los logros del año anterior según los primeros registros de peso. Aunque faltan cuatro meses para el lanzamiento de la versión 2023, que incluirá ciudades como Iquique, Biobío y La Araucanía, ya se ha logrado recolectar más de ocho toneladas de envases de aluminio y se han unido al movimiento más de 650 establecimientos.
Este proyecto busca promover la educación ambiental, involucrar a la población y aumentar las tasas de reciclaje de aluminio y la economía circular. Además, por primera vez, esta iniciativa que busca tener un impacto triple ha salido de Santiago de Chile y llega a otras regiones del país.
El proyecto del Banco Social de Latas, impulsado conjuntamente por Kyklos, Metalum y Ball Corporation, ya ha llegado a tres regiones en Chile: Iquique, Biobío y La Araucanía. Según los últimos datos sobre la recolección de envases de aluminio, este alcance ha sido efectivo pues se han acumulado más de ocho toneladas hasta la fecha. Con este ritmo, se espera superar las 10 toneladas registradas el año anterior. Además, el número de establecimientos participantes también ha aumentado a 650 en comparación con los 500 del año pasado, lo que impacta a cerca de 480 mil estudiantes en todo el país.
Según Estevão Braga, director de sostenibilidad de Ball, es muy importante formar parte de iniciativas como esta. «Somos una empresa que trabaja con el envase más sostenible de la cadena de bebidas. Pero lo que somos es la certeza de que juntos siempre podemos hacer más, y que trabajando con nuestra cabeza y corazón podemos mejorar la vida de otras personas. Así, la idea de ser parte de la tercera edición del Banco Social de Latas tiene que ver 100% con lo anterior. Con seguir apoyando el reciclaje del aluminio en Chile para un bien mayor (entregar espacios de juego y paisajes de aprendizaje a escuelas de alta vulnerabilidad) y demostrar que la sustentabilidad también puede ser social», reiteró el directivo.
El Banco Social de Latas tiene un impacto positivo en la educación de las comunidades, ya que los jardines y colegios participantes pueden intercambiar premios por mejoras en su infraestructura y equipamiento educativo. También reciben un programa educativo enfocado en el medio ambiente, con actividades divertidas adaptadas a cada nivel que trabajan los indicadores de Desarrollo Personal y Social (IDPS) a través de desafíos. Esto brinda apoyo a las escuelas en su planificación académica y proporciona evidencias para aquellos que están en proceso de obtener la certificación SNCAE.
Asimismo, los establecimientos educacionales en Santiago, Iquique, Biobío y La Araucanía todavía pueden inscribir su causa en este breve formulario y serán automáticamente registrados en el Banco Social de Latas. Puede ser desde la construcción de puntos limpios escolares, la creación de áreas verdes o la compra de implementación deportiva.
A nivel mundial, el aluminio es el material más reciclado en la industria de bebidas, con un 70% aproximadamente. Sin embargo, en Chile este porcentaje es mucho menor, alrededor del 33%. La oportunidad detrás del reciclaje de latas de aluminio inspiró la creación del Banco Social de Latas en 2020 a partir de una alianza entre Kyklos, empresa B de cultura ambiental, y Metalum, la empresa líder de reciclaje de aluminio en Chile.
En 2022 se suma como impulsor Ball, empresa líder mundial en envases sostenibles de aluminio, con el fin de amplificar el impacto ambiental y social del Banco Social de Latas en establecimientos educacionales. El año pasado participaron 500 colegios de la RM y se logró recuperar más de 10.000 kilos de latas de aluminio que fueron valorizadas y convertidas en recursos para beneficiar a más de 30 establecimientos con premios educativos, además de realizar un aporte monetario a la Fundación Patio Vivo.