Rusia ha asumido el control de las operaciones locales de la compañía polaco‑americana Canpack Group, Inc., uno de los mayores productores mundiales de envases de aluminio, según informó la agencia rusa TASS.

El cambio se realizó mediante un decreto del presidente Vladimir Putin, que otorgó a la empresa rusa Stalelement la “gestión externa temporal” de las filiales de Canpack en Rusia. Dicha compañía ha asumido la gestión total de las acciones de Can-Pack LLC y de su planta de envases en Volokolamsk (región de Moscú) y Novocherkask (región de Rostov)

Canpack, que controla aproximadamente el 30% del mercado ruso de envases de bebidas de aluminio, confirmó haber sido notificada del decreto y está evaluando las implicaciones legales, operativas y financieras de la medida para proteger sus derechos y la continuidad de su negocio. (Fuente: TASS / Onet).

Las autoridades rusas no han dado explicaciones oficiales sobre esta medida. No obstante, decisiones similares se están aplicando con mayor frecuencia a compañías provenientes de países que Moscú considera “no amistosos”, en lo que se interpreta como una respuesta a las sanciones impuestas por la guerra en Ucrania.

Fundada en 1992 en Cracovia, Canpack opera plantas de producción en Asia, Oriente Medio, Norte y Sudamérica y varias partes de Europa, siendo parte de Giorgi Global Holdings.

Por su parte, los activos de Rockwool pasaron a ser controlados por JSC Razvitie Stroitelnykh Aktiv, que ahora administra completamente Rockwool LLC y posee el 68% de Rockwool-Volga LLC.

Simultáneamente, Rusia tomó control de los activos locales de la firma danesa Rockwool, el mayor productor mundial de aislamiento de lana mineral. La medida provocó una caída del 8% en las acciones de Rockwool, que anunció que impugnará la decisión, aunque reconoció ser “poco optimista” sobre revertirla.

El medio polaco RMF FM indica que estas acciones apuntan cada vez más a empresas de países considerados “no amigables” por Rusia, como Polonia, uno de los más firmes apoyos de Ucrania.

La noticia generó reacciones críticas en Polonia; Krzysztof Lisek, exdiputado del partido gobernante Coalición Cívica, cuestionó la continuidad de Canpack en Rusia y señaló que “el deseo de lucro nubló la razón”.

Además, Canpack figura en la lista de la Universidad de Yale de empresas occidentales que han seguido operando en Rusia tras la invasión a gran escala de Ucrania. Otra compañía polaca en esa lista es el grupo textil LPP, propietario de marcas como Sinsay, Reserved y Cropp, que el año pasado acordó pagar 1,8 millones de zloty (€420,000) para cerrar una investigación sobre presuntas fallas de divulgación durante la venta de su negocio ruso.