LA AMERICANA CROWN HOLDING MANTIENE SU SOLIDEZ PESE A SU DESCENSO EN BOLSA DEL AÑO PASADO
La americana Crown Holdings, asentada desde 2018 en Parc Sagunt, cedió 3.120 millones en bolsa el año pasado. Lo que se traduce en un año difícil para Crown Holdings, con un desempeño negativo en el mercado bursátil ya que sus acciones cayeron 25,68% frente a la subida del 10,40% de 2021. Esta reducción de 3.210 millones de euros tuvo efectos en la capitalización de la compañía, situándose entre Redeia y IAG dentro del Ibex 35.
La multinacional presidida y dirigida por Timothy J. Donahue acusó la fortaleza del dólar y la ralentización económica en sus títulos, pese a que sus últimos resultados presentados -hasta septiembre- recogieron un aumento del 19,08% en cuanto a ventas netas respecto a los nueve primeros meses del ejercicio precedente, hasta los 9.162 millones de euros al cambio; mientras que el beneficio neto se alzó un 44,67% hasta los 589 millones.
Donahue señaló además que «los envíos globales de latas de bebidas del tercer trimestre superaron en el tercer trimestre del año anterior en un 6%, liderados por envíos sólidos en Brasil, México y Vietnam». A pesar de la mejora, esta cifra no cumplió con las expectativas previamente estimadas. Esta situación generó un mayor inventario al final del trimestre. Agregando a eso, otros factores han hecho que la empresa esté bajo presión económica durante el resto de 2022 como la inflación, precios energéticos europeos o tasas de interés, entre otros.
El panorama a corto plazo no es el más alentador, sin embargo, la empresa se está centrando en sus actividades a largo plazo a fin de mejor su éxito. «Si bien se espera que el entorno a corto plazo siga siendo desafiante, continuamos enfocándonos en actividades que mejorarán nuestro éxito a largo plazo y seguimos confiando en nuestras perspectivas para 2023. Nuestros proyectos globales de expansión de latas de bebidas se mantienen; mientras estamos añadiendo líneas de producción adicionales a las plantas existentes en Phnom Penh (Camboya), Agoncillo (España) y Parma (Italia)», remarcó.
Concretamente la planta del municipio riojano de Agoncillo va a construir una nueva línea de aluminio de alta velocidad, cuya producción comercial está previsto que comience a lo largo de este trimestre. Desde ahí abastecerá a los clientes del norte de España.
«Entendiendo que no podemos controlar la inflación o las tasas de interés, por lo que nos hemos centrado en acciones para reducir los costos para el entorno actual al reducir el personal y reducir el gasto de capital. Además, en agosto extendimos nuestra línea de crédito existente hasta el mismo mes de 2027. El balance general sigue siendo sólido sin vencimientos significativos hasta septiembre de 2024», concluyó el primer ejecutivo de la estadounidense.