La histórica empresa chilena Conservas Centauro, controlada por las familias Consigliere y Bozzo, fue declarada en quiebra tras acumular deudas por $2.343 millones, lideradas por el Banco Consorcio con $994 millones.

La decisión judicial respondió a una demanda de liquidación forzosa presentada en noviembre de 2025 por Termodinámica Ingeniería y Servicios Industriales Limitada, a la que la empresa debía más de $251 millones.

A pesar de la situación, la compañía de Valparaíso busca evitar el cierre y estudia un proceso de reorganización, al mismo tiempo que planea expandir sus mercados, especialmente en Asia. Según Mario Consigliere, representante de la empresa, la fuerte competencia de China ha tenido un efecto devastador sobre el sector de conservas en Chile y ha sido uno de los principales factores de su crisis.

Fundada en 1908 por Luis Bozzolo Ferrando en Quillota como un negocio de pasta de tomate a granel, la empresa se expandió internacionalmente, construyendo incluso una planta en el Callao, Perú. Su portafolio incluye conservas y pastas de tomate, platos preparados, frutas y verduras enlatadas, así como presentaciones de mayor volumen para locales y restaurantes.

Consigliere afirmó que los 110 trabajadores fueron informados de la situación, pero la compañía insiste en mantener operaciones y buscar alternativas para mantenerse activa en el mercado.