La imparable y desorbitada subida del gasto energético ya está teniendo las primeras consecuencias para algunas grandes empresas en España que son incapaces de asumir el alto coste de la luz y del gas.
Algunas como Arcelor Mittal ya han anunciado su decisión de parar o reducir su producción. En el caso de la multinacional se ha visto obligada a suspender la actividad en la planta de Olaberria (Guipúzcoa) desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche. No obstante, está funcionando de forma intermitente, aprovechando las franjas horarias en las que el coste es menor. Aproximadamente, un tercio de su tiempo de trabajo está parada.
En cuanto a la planta de Sestao que Arcelor Mittal tiene en Vizcaya está parada actualmente por su ciclo de trabajo. Aunque estaba previsto que arrancara el pasado día 13, finalmente esa decisión no se ha hecho efectiva debido al precio de la electricidad que hace insostenible mantener dicha producción.
También, la empresa Alumalsa, fabricante de componentes de aluminio para la automoción con sede en La Cartuja Baja (Zaragoza), ha decidido paralizar su producción durante una semana al multiplicarse por diez sus costes energéticos respecto a los del año pasado. La compañía aplicará un ERTE para sus 350 trabajadores, que solo mantendrá actividades logísticas.