La industria conservera y transformadora española podría verse afectada si Marruecos suspende temporalmente las exportaciones de sardina congelada a partir del próximo 1 de febrero, según alertó ANFACO-CYTMA. La medida, anunciada por la Secretaria de Estado de Pesca Marítima de Marruecos, busca priorizar el abastecimiento interno ante la escasez de desembarcos, pero España depende en gran medida de estas importaciones: entre enero y octubre de 2025 llegaron 27.400 toneladas, el 94% del total extracomunitario.

Desde ANFACO-CYTMA, que ya trasladó su preocupación al Gobierno español y a la Comisión Europea en octubre de 2025, se subraya que la gestión de la sostenibilidad del stock debe hacerse técnicamente, con colaboración de entidades como el Instituto Español de Oceanografía (IEO) y control de descargas, evitando medidas proteccionistas que puedan perjudicar la actividad industrial y el empleo.

El secretario general de ANFACO-CYTMA, Roberto Alonso, advierte que la decisión es contradictoria: busca proteger el mercado interno marroquí pero asegura materia prima para exportar posteriormente a Europa, afectando los intereses comerciales españoles. La UE importó 17.538 toneladas de conservas de sardina de Marruecos en 2025, consolidando al país como principal proveedor extracomunitario y competidor de la industria española, que produjo 13.503 toneladas de conservas en 2024.

La asociación recuerda que cualquier restricción debe ser proporcionada, motivada y coherente con compromisos internacionales, incluyendo normas de la OMC y el Acuerdo de Asociación UE-Marruecos, y llama a una gestión basada en transparencia, cooperación y estabilidad comercial, compatible con la sostenibilidad del recurso y la seguridad jurídica.