Más de una docena de packs de 12 latas de aluminio por persona acaban anualmente en los vertederos de Estados Unidos, lo que equivale a más de 1.000 millones de dólares en material desaprovechado, según datos del Can Manufacturers Institute (CMI).
Tim Ebner, vicepresidente de Comunicación y Marketing del CMI, advirtió que esta pérdida ocurre pese a la creciente demanda de aluminio y la necesidad de fortalecer la cadena de suministro nacional. “Aceptar el statu quo del reciclaje ya no es una opción”, afirmó.
Para revertir esta tendencia, el instituto impulsa el programa Every Can Counts US, que ha recuperado más de 330.000 latas en su primer año y promueve el acceso al reciclaje en grandes eventos como el Mardi Gras de Nueva Orleans, donde se recolectaron 145.000 latas y se donaron más de 3.000 dólares a organizaciones comunitarias.
El CMI insiste en que una reforma del sistema de reciclaje y la expansión de los programas de devolución de envases (DRS) son claves para mejorar la circularidad del aluminio y evitar que miles de millones en recursos terminen cada año en los vertederos.











