Desde su fundación en 1986, NAFCEL ha pasado de consolidar la fabricación local de tapas easy-open a convertirse en un actor clave en la transformación tecnológica y sostenible del sector. Con hitos como el desarrollo de diseños ultraligeros, la apuesta por la circularidad y una estrategia basada en la mejora continua, la compañía ha sabido anticiparse al mercado, impulsar la eficiencia y reforzar su liderazgo en Oriente Medio y en mercados internacionales.
¿Cómo describiría los hitos más significativos en la evolución de NAFCEL desde su fundación en 1986 hasta la actualidad?
Más que un único momento decisivo, la trayectoria de NAFCEL ha estado marcada por una filosofía constante que ha guiado cada etapa de su desarrollo: una determinación continua por mejorar y por liderar en lugar de seguir.
Desde los primeros años, centrados en establecer capacidades de fabricación local, pasando por sucesivas actualizaciones tecnológicas, ampliaciones de capacidad y la introducción de diseños avanzados de tapas, cada hito respondió a la misma mentalidad: anticiparse a las necesidades del sector e invertir antes que el mercado. Este enfoque permitió a NAFCEL no solo crecer junto con la industria, sino en muchos casos contribuir a definir su evolución.
Lo que verdaderamente conecta nuestro pasado con el presente es esa búsqueda permanente de la excelencia. Está integrada en nuestra cultura, en nuestras alianzas y en nuestras decisiones a largo plazo. Por ello la formalizamos dentro de nuestro marco operativo, “Strive for Excellence”, que no es un eslogan, sino un reflejo de cómo NAFCEL ha trabajado desde su fundación y cómo continúa evolucionando hoy.
2- ¿Qué cambios clave ha observado en el mercado global de fabricación de tapas easy-open durante las últimas cuatro décadas?
En las últimas cuatro décadas, la evolución del sector de tapas easy-open ha estado impulsada principalmente por la eficiencia y la sostenibilidad. Durante muchos años, el foco principal fue el aligeramiento (lightweighting): reducir progresivamente el uso de material manteniendo la resistencia y el rendimiento. Observamos esta transición desde los primeros diseños reformados hasta formatos más avanzados como B64 y, posteriormente, tapas altamente optimizadas como ISE y CDL. Cada etapa supuso un avance significativo en ingeniería, permitiendo a los fabricantes reducir costes, mejorar la eficiencia logística y disminuir el consumo de recursos.
En los últimos años, sin embargo, las consideraciones medioambientales se han convertido en la fuerza dominante del mercado. La industria está yendo más allá del aligeramiento hacia la circularidad total: mejorar la reciclabilidad, simplificar los flujos de materiales y reducir la huella de carbono. Iniciativas como las especificaciones uni-alloy reflejan este cambio, al facilitar la clasificación y el reciclaje, en línea con los objetivos globales de sostenibilidad.
Así, el enfoque ha evolucionado de “usar menos material” a “diseñar para todo el ciclo de vida”, una transición que está definiendo el presente y el futuro del sector.
¿Qué papel han desempeñado los valores fundamentales de la empresa en su crecimiento?
Es difícil aislar un valor del resto, porque funcionan como un sistema completo en el que cada uno refuerza a los demás. La calidad no puede existir sin integridad, el trabajo en equipo es esencial para la seguridad, y la mejora continua depende de la igualdad y de una comunicación abierta. En conjunto, estos valores constituyen la base sobre la que la empresa opera y crece.
Si tuviera que destacar uno que impulse al resto, sería la mejora continua. Genera la mentalidad de que nunca se ha terminado: cada proceso puede ser más seguro, cada producto mejor y cada alianza más sólida. Cuando las personas se sienten respetadas y capacitadas para aportar ideas, la mejora se extiende de forma natural a la calidad, la eficiencia, la seguridad y la innovación.
En este sentido, nuestros valores no son declaraciones decorativas; son herramientas prácticas para la toma de decisiones. Moldean el comportamiento diario y la estrategia a largo plazo, y son una de las principales razones por las que la empresa ha logrado crecer manteniendo la confianza de empleados, clientes y socios.
¿Cómo aborda NAFCEL los desafíos de sostenibilidad ambiental en sus procesos productivos?
En NAFCEL, la sostenibilidad no se trata como una iniciativa aislada, sino como un marco operativo que orienta nuestras decisiones en toda la cadena de valor. Trabajamos bajo una hoja de ruta estructurada a cinco años que establece metas ambientales medibles y alinea nuestras inversiones con objetivos de sostenibilidad a largo plazo.
Nuestros esfuerzos van más allá de optimizar los procesos productivos —aunque la reducción del consumo energético, la mejora en la eficiencia del material y la minimización de residuos siguen siendo prioridades centrales—. También colaboramos estrechamente con proveedores para garantizar un abastecimiento responsable de materias primas y apoyamos el reciclaje posterior diseñando tapas compatibles con los sistemas modernos de recuperación.
En términos prácticos, entendemos la sostenibilidad como una responsabilidad a lo largo de todo el ciclo de vida: desde el aluminio que adquirimos, pasando por la eficiencia de fabricación, hasta el comportamiento del producto tras su uso. Este enfoque integral nos permite reducir el impacto ambiental sin comprometer el rendimiento y la fiabilidad para nuestros clientes.
¿Qué innovaciones tecnológicas han sido clave para mejorar sus procesos de fabricación en estas cuatro décadas?
Entre los numerosos desarrollos tecnológicos implementados —incluida la automatización, la optimización de procesos y el control de calidad digital—, el más transformador ha sido la introducción de las Interchangeable Super Ends (ISE).
Las ISE destacan porque lograron combinar con éxito un diseño ligero con fiabilidad en el rendimiento, que siempre ha sido el principal desafío de ingeniería del sector. Reducir material suele implicar riesgos en resistencia, hermeticidad o estabilidad en las líneas de llenado. El diseño ISE consiguió equilibrar estos factores, ofreciendo una de las tapas más ligeras del mercado sin sacrificar resistencia al pandeo, integridad del cierre ni compatibilidad con altas velocidades de producción.
Esto permitió reducir el consumo de material, mejorar la eficiencia logística y apoyar los objetivos de sostenibilidad de nuestros clientes sin afectar el desempeño operativo. En muchos sentidos, la automatización mejoró cómo fabricamos; pero ISE mejoró lo que fabricamos. Esa diferencia la convirtió en uno de los hitos tecnológicos más relevantes en la historia de NAFCEL y en un referente de ligereza con alto rendimiento.
¿Cómo ha evolucionado su cartera de productos desde los primeros años hasta hoy?
Desde el inicio, NAFCEL aspiró a ser un proveedor integral de soluciones y no simplemente un fabricante de un único producto. Nuestra estrategia fue convertirnos en un socio “one-stop” para los productores de bebidas, capaz de cubrir diversas necesidades de llenado, marketing y experiencia del consumidor.
Así, nuestra cartera se amplió para abarcar múltiples diámetros de tapa, desde 200 hasta 209, así como distintos sistemas de apertura, desde diseños stay-on-tab (SOT) hasta formatos tradicionales de anilla. También desarrollamos diferentes configuraciones de apertura, desde aperturas estándar hasta diseños de gran abertura adaptados a distintas categorías de bebidas y experiencias de consumo.
Más allá de la funcionalidad, pronto reconocimos la creciente importancia del branding y la conexión con el consumidor. Por ello incorporamos opciones promocionales y decorativas como embossing/debossing, grabado láser e impresión de alta calidad, permitiendo que el propio envase funcione como plataforma de comunicación.
Con el tiempo, la cartera evolucionó de ofrecer tapas estándar a proporcionar soluciones personalizables que combinan rendimiento técnico, valor de marketing y comodidad para el consumidor.
¿Qué segmentos de mercado han mostrado mayor crecimiento para NAFCEL en los últimos 10 años y por qué?
En la última década, el crecimiento más destacado se ha producido en el segmento de bebidas energéticas, especialmente en productos enlatados en formato slim. Este formato creció rápidamente con la entrada de marcas regionales que operan con ciclos de innovación más ágiles y una fuerte conexión con el consumidor local, generando una demanda significativa de formatos de tapa especializados.
En los últimos años, las marcas locales aceleraron aún más su expansión, apoyadas por cambios en los patrones de compra en la región, donde muchos consumidores optaron por alternativas producidas localmente frente a etiquetas internacionales. Este cambio permitió a los productores regionales ganar visibilidad, fidelizar clientes y ampliar su cuota de mercado, incrementando a su vez la demanda de soluciones de envasado flexibles y adaptables por parte de proveedores como NAFCEL.
De cara al futuro, esperamos que la próxima ola de crecimiento provenga de categorías de bebidas más saludables, como bebidas funcionales y alternativas con reducción de azúcar. No obstante, la velocidad de adopción dependerá de la capacidad de equilibrar beneficios saludables con sabor y atractivo para el consumidor.
¿Qué regiones o países representan actualmente los principales mercados para sus productos?
NAFCEL siempre ha operado con una visión internacional, suministrando tapas easy-open a clientes de múltiples regiones y categorías de bebidas. Nuestros productos se utilizan en plantas de llenado de diversos mercados, reflejando nuestro enfoque en compatibilidad, consistencia y estándares de calidad globales.
No obstante, Oriente Medio sigue siendo nuestro mercado principal y más estratégico. El fuerte crecimiento del consumo de bebidas en la región, la proximidad a nuestras operaciones y las relaciones consolidadas con productores regionales lo convierten en el destino natural prioritario de nuestros productos.
Al mismo tiempo, nuestras actividades de exportación continúan expandiéndose, a medida que los clientes buscan proveedores fiables capaces de atender tanto a grandes multinacionales como a marcas regionales en rápido crecimiento. En resumen, aunque NAFCEL opera en mercados internacionales, Oriente Medio continúa siendo la base de nuestro negocio y el pilar de nuestro crecimiento a largo plazo.















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