El mercado de bebidas en el Reino Unido e Irlanda está experimentando una transformación marcada por dos tendencias simultáneas: el auge de las bebidas funcionales orientadas al rendimiento personal y la persistente relevancia del consumo social de bebidas tradicionales como la cerveza.

Según los datos citados por Statista Market Insights, el consumo de bebidas energéticas per cápita en Gran Bretaña ha aumentado de 8,15 litros en 2018 a 9,88 litros en 2025. En Irlanda, el crecimiento también ha sido notable, pasando de 5,3 a 7,46 litros en el mismo periodo. Estas cifras superan ampliamente la media europea, situada en 2,95 litros en 2024.

El cambio en los hábitos de consumo responde a una tendencia más amplia hacia la “autooptimización”, en la que los consumidores buscan productos que mejoren su rendimiento físico y mental, por lo que las bebidas energéticas, funcionales y las alternativas sin alcohol ganan terreno.

En el caso de la cerveza sin alcohol, su consumo ha crecido un 72% en Gran Bretaña entre 2018 y 2025, aunque partiendo de niveles relativamente bajos (1,07 litros per cápita). En Europa, el aumento ha sido del 42%, hasta alcanzar los 2,7 litros per cápita.

A pesar de ello, la cerveza alcohólica sigue teniendo un papel central en ambos mercados. En 2025, el consumo per cápita se estima en torno a 54 litros en Gran Bretaña y cerca de 63 litros en Irlanda, lo que refleja su arraigo cultural.

Más allá de los datos, distintos análisis del rheingold Institut señalan que estas tendencias no son solo modas pasajeras. En un momento de incertidumbre social y económica, muchos consumidores priorizan aquello que pueden controlar: su salud, su rendimiento y su estabilidad personal.

Al mismo tiempo, crece la necesidad de pertenencia y experiencia compartida. En este equilibrio entre control individual y vida social, la cerveza mantiene su relevancia como “lubricante social”, asociada a la tradición, la cercanía y la convivencia.

“El desafío es crear espacios donde la comunidad sea el centro de la experiencia”, explicó el experto Paul Bremer durante la gira “BrauBeviale meets Europe” en Copenhague.

Desde la industria, también se observa esta dualidad como una oportunidad. Según Markus Kosak, directivo de YONTEX GmbH & Co. KG, los consumidores buscan simultáneamente productividad y disfrute, lo que abre espacio tanto para bebidas funcionales como para categorías tradicionales. “Las marcas de cerveza tienen la oportunidad de reforzar su papel creando experiencias sociales significativas, mientras que las bebidas funcionales amplían el mercado con nuevas necesidades”, señaló.

Estas tendencias serán uno de los ejes centrales de la BrauBeviale 2026, que se celebrará en Núremberg del 10 al 12 de noviembre de 2026. El evento reunirá soluciones para un mercado de bebidas cada vez más diversificado, desde conceptos sin alcohol hasta nuevos modelos de producción flexible.

Además, la gira “BrauBeviale meets Europe” ya está recorriendo distintas ciudades europeas e hizo parada en Londres el 19 de mayo de 2026 para analizar estos cambios estructurales en el consumo.