Un estudio internacional encargado por Every Can Counts, realizado en 16 países con más de 16.000 participantes, revela que la circularidad se ha instalado en la conciencia pública, y que los sistemas de devolución de envases (DRS, por sus siglas en inglés) son la vía preferida por los consumidores para hacerla realidad.

El 58 % de los estadounidenses encuestados apoya estos sistemas, mientras que el respaldo global alcanza el 71 %. La confianza es alta: el 88 % cree que los envases devueltos a través de DRS se reciclan efectivamente. En Estados Unidos, las latas de aluminio con depósito presentan una tasa de reciclaje del 75 %, frente al 37 % de las que no tienen depósito. A nivel mundial, muchos sistemas DRS superan consistentemente el 90 % de reciclaje.

Scott Breen, presidente del Can Manufacturers Institute y líder de Every Can Counts en EE. UU., señala: “Los sistemas de devolución son un método eficaz y sensato para incentivar a los estadounidenses a reciclar latas de aluminio. Los datos muestran su efectividad y popularidad. Esperamos que más legisladores reconozcan su valor e implementen estos programas.”

El estudio también destaca que el 50% de los consumidores asocia la circularidad con el reciclaje repetido de un producto en el mismo formato, y solo el 43% con la reutilización. Además, el 57% define el envase reciclable como diseñado para la circularidad, lo que demuestra que el concepto cala entre los consumidores.

El informe evidencia un apoyo intergeneracional: el 80% de los Baby Boomers respalda los DRS, frente al 59% de la Generación Z, que requiere mayor información y engagement para sumarse plenamente. La conciencia sobre la reciclabilidad del aluminio es todavía baja: solo el 17% lo identifica como el envase más reciclable, pese a que las latas de aluminio tienen una tasa de reciclaje global del 71 %, frente al 34 % del vidrio y 40 % del PET, y un 33 % de reciclaje en bucle cerrado (lata a lata). En EE. UU., esta tasa alcanza el 97 %.

Alexandra Williams, presidenta de Every Can Counts, señala que la expansión de los DRS permitirá mejorar la calidad del reciclaje, mantener el material valioso en circulación y reducir la cantidad de latas que terminan en vertederos. Además, la encuesta muestra que la experiencia influye en el comportamiento: el 71 % de los participantes asegura que reciclaría más si el proceso fuera divertido o interactivo.

David Van Heuverswyn, director global de Every Can Counts, concluye: “Los DRS son el inicio, no el fin. Estamos trabajando en 21 países para educar a los consumidores sobre el extraordinario potencial de sostenibilidad de la lata de aluminio y su papel central en la economía circular.”