EL MUNDO DE LA LATA   

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Ernie Fraze


 

El movimiento de abrir una lata de cerveza cuando en la tarde del domingo estamos viendo un partido de fútbol en casa por la tele ó destapar una lata de sardinas un día de excursión en el campo, ha pasado a ser un movimiento reflejo de la mano, tan normal como atarse los cordones de los zapatos ó cepillarse los dientes. Todos hemos aprendido a tirar de una forma automática de la anilla de la tapa de un envase.

 

Sin embargo no han pasado muchos años desde  que para hacer esta operación teníamos que andar rebuscando por los cajones de la cocina el clásico abridor. La aportación de esta facilidad de apertura a las latas de conserva tiene su pequeña historia.

 

Ermal Cleon Fraze  - Ernie para los amigos -vivía en Dayton  (Ohaio) y era un antiguo técnico de la compañía productora de aluminio más importante de Norteamérica, también extendida por todo el mundo. Buen conocedor de las propiedades de este metal, dominaba  la técnica de la construcción de útiles y además era muy habilidoso. En el garaje de su casa tenia un pequeño taller de mecánica donde le gustaba pasar sus horas de ocio. Por su cabeza rondaba la idea de facilitar una tarea tan corriente como es la de abrir una lata de conserva ó de bebidas y durante mucho tiempo trabajó sobre ello con sus propios medios. Fue elaborando una serie de utillajes prototipos basados en el concepto de delimitar una parte del panel central de una tapa de aluminio, definiéndola por medio de una incisión en el material, de manera que pudiese ser desgarrada siguiendo esta incisión ayudándose de una anilla remachada sobre esta zona de la tapa.

 

En el año 1959 tenia listo un primer modelo de una tapa con anilla para colocar en un envase para contener líquidos que era posible abrir simplemente con la mano. Al tirar de la argolla, se desprendía una lengüeta de material,  resultando una ranura de forma de gota de agua de lluvia por la que se vertía fácilmente el contenido.  La tapa de fácil apertura había nacido. En 1963 patenta su desarrollo bajo el número de registro 3.349,949 en Estados Unidos. Pronto vende su licencia a Alcoa – fabricante de aluminio – y a  Pittsburg Brewing Company. Esta última pone por primera vez en el mercado las primeras latas dotadas con este sistema. Los primeros envases para bebidas carbonatas equipados con este tipo de tapa – fabricados íntegramente en aluminio – aparecen en el año 1964 con las marcas “R.C. Cola” y “Diet-Rite Cola”, ambas de la compañía Royal Crown.

 

Posteriormente, buscó trasladar esta idea a los envases destinado a contener productos sólidos ó pastosos que no pueden por tanto ser vaciados  a través de una abertura pequeña. Encontró la solución modificando drásticamente el diseño de la superficie delimitada por la incisión. Le dio la configuración aproximada de una triple C, inscrita sucesivamente una dentro de otra. Cuando se desgarraba esta superficie se desprendía una zona en forma de espiral que se le dio el nombre de “cola de cochino”, por su semejanza a la misma. Fue el primer diseño de “tapa apertura total” que apareció en el mercado. Posteriormente la apariencia del área a desgarrar cambió progresivamente, hasta llegar a la que actualmente conocemos.  

 

 

Desde entonces esta mejora ha provocado que los hábitos de consumo cambien y los botes  de metal sustituyan ventajosamente a otros tipos de envases y han promovido que el consumo de colas  se haya popularizado en todo el mundo.

 

El uso de las tapas de fácil apertura  en diferentes diseños y materiales se extendió rápidamente permitiendo a la ya vieja lata de metal vivir una segunda juventud en el mercado.  Así en Europa pronto se inicia la fabricación  en formas no redondas (rectangulares y ovales) primero en aluminio y luego en los primeros años de la década de los “ochenta” en hojalata. En 1989 se mejora el diseño de la de bebidas manteniendo unida  la  lengüeta y la anilla a la tapa  (anilla no desechable) para mejorar el aspecto ecológico.

 

La tapa de fácil apertura goza de buena salud,  su futuro parece claro y cada vez  su uso es más común.  Los hombres como Ernie Fraze que hacen dar a la Humanidad  grandes pasos en las cosas sencillas de cada día con su trabajo e iniciativa merecen ser conocidos para que sirvan de estimulo a todos los emprendedores.

 

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