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TARIFA DE MATERIALES

LAMINADOS


 

RESUMEN

Se analiza los diferentes conceptos que aparecen en una tarifa de precios de materiales laminados suministrados por la siderurgia, indicando los factores motivo de recargo o disminución en el precio del producto.

 

INTRODUCCIÓN

La siderurgias que fabrican laminados en frío recubiertos o no,  poner a disposición de sus posibles clientes, unas tarifas básicas de precio de venta de estos materiales. Las mismas suelen ser bastante complejas, pues el precio final de venta del producto depende de diferentes elementos como son: espesor, recubrimiento, dimensiones superficiales, dureza…, sin olvidar los rápeles o descuentos que pueden obtenerse en función del consumo.

Sin pretender ser exhaustivos, daremos unas nociones de los factores más comunes, que suelen  determinar el precio final de un acero recubierto o no, laminado en frío. Empezaremos por definir que se entienden por este tipo de materiales.

 

DEFINICIONES

Hojalata electrolítica:

Producto plano fabricado con acero laminado en frío, de ancho igual o superior a 525 mm., espesor igual o inferior a 0.50 mm., y con ambas caras revestidas de estaño por proceso electrolítico.

Chapa preparada:

Producto plano de acero laminado en frío, de bajo contenido en carbono, no estañado, normalmente no aceitado ni tratado por otro procedimiento, de dimensiones comunes al punto anterior.

Chapa cromada: 

Producto plano de acero laminado en frío, de bajo contenido en carbono, recubierto de cromo y óxidos de cromo mediante procedimiento electrolítico por las dos caras.

 

PRECIO BASE

Toda tarifa de precios parte de un precio base, al que luego se le van añadiendo otros sumandos (positivos o negativos) en función de las diferentes características del material.

Este precio o tarifa base es un listado de los diferentes espesores que ofrece la siderurgia, normalmente de 0, 14 a 0.50 mm., en el que para cada uno de ellos se da un importe base, expresado en una unidad monetaria (dólares, euros, libras, et) por cada sita.

La sita es la unidad de medida en superficie de los materiales laminados en frío, y es igual a 100 metros cuadrados (System Internacioinal Timplate Area). Equivale a 4.943 cajas base ó a 5.537 cajas base europeas. Para conocer el significado de caja base y caja base europea pueden ver nuestro glosario de términos.

Por tanto, como resumen, el dato de partida para determinar el precio de una hojalata, es su espesor. Entrando con él en la tabla de tarifa base se tendrá un primer precio, al que luego se le irán añadiendo complementos o extras.

 

EXTRAS POR RECUBRIMIENTO

Recubrimientos no diferenciales 

En hojalatas con igual recubrimiento de estaño en ambas caras, en función de la cantidad aplicada del mismo, se le añade un precio extra al base. Hay un recudimiento en el cual el extra es cero. Normalmente este es el 2.8/2.8 gr/m2. Los recubrimientos menores tienen una reducción de precio sobre la base, y los superiores un incremento. Así por ejemplo, pasar de un recubrimiento 2.8/2.8  (sin extras) a 5.6/5.6, puede suponer un incremento de 3% aproximadamente, aunque está en función de la variación del precio del estaño que es fluctuante.

La chapa preparada, que no lleva aportación de estaño, es la que tiene una reducción mayor   

Los importes de los extras aparecen en las tarifas valorados también por sita o 100 m2.

Recubrimientos diferenciales

En el caso de hojalatas de diferente recubrimiento en cada cara, también se aplica el mismo criterio, si bien el listado de posibles opciones es mucho mayor, empezando generalmente por un recubrimiento 0/2.8 y terminando en 11.2/15.1 gr/m2

En este caso la opción de extra cero suele ser 1.4/4.0  o  2.24/3.36 gr/m2.

 

BAREMOS EN PORCENTAJES PARA EL CÁLCULO DE TARIFA

El resto de extras o complementos por otros conceptos, se aplican a partir de aquí en forma porcentual, y sobre la suma del precio base por espesor mas el extra por recubrimiento de estaño. Por tanto, se trata de añadir al valor de una sita (100 m2) obtenido anteriormente, un porcentaje por cada nuevo factor.

Dimensiones

Según lo anteriormente indicado, a partir de unas ciertas dimensiones superficiales del material, se aplican unos nuevos incrementos o disminuciones porcentuales

             Ancho

Hay un rango base, por ejemplo entre 745 a 839 mm, dentro del cual no hay ningún extra. Por debajo de él, aparece un recargo importante, que puede llegar hasta un 15%, para anchos próximos a 550 mm, y una rebaja para anchos superiores que alcanza hasta el 2%.

Estos extras son aplicables tanto para el suministro en bobinas como para hojas.

            Corte en hojas

En el caso de suministro en hojas, se precisa cortar a un cierto largo,  que a su vez  está afectado de un recargo para dimensiones pequeñas.

Tolerancias dimensionales

En general, para el suministro de materiales se aplican las tolerancias definidas por las normas nacionales o internacionales que estén en vigor. Si se requiere o exige restricciones a estos estándares, esto siempre lleva consigo un recargo a negociar en cada caso concreto.

Características físico-químicas

 Dentro de este concepto entras las propiedades mecánicas (dureza, direccionalidad…) y químicas como composición del acero.

            Calidades especiales

La siderurgia puede pedir un % de incremento cuando se demandan calidades especiales. Estas pueden estar motivadas por una cierta utilización particular, como puede ser: tapas fácil apertura, embuticiones especiales…

Para hojalatas de amplio campo de utilización como la tipo doble reducida, envases dos piezas,  etc. no hay recargo.

            Características mecánicas

Este epígrafe se centra en la dureza del material. El precio base de la hojalata se aplica a los temples III y IV, teniendo recargos el resto, siendo mayores cuando  mas bajos sean.

            Características químicas anticorrosivas

Cualquier limitación en la composición química o en exigencias anticorrosivas, lleva un extra, normalmente negociado.

Acabado

Los acabados más utilizados: brillante, mate, piedra y espejo, no acarrean un extra. Otros especiales como el plata, sí lo incorpora.

Peso de paquetes

Cuando el suministro es en forma de hojas, si se exige alguna limitación en peso para la confección de las unidades a suministrar, se aplican recargos mayores cuanto más pequeño sea el tonelaje del paquete.

El precio base  ronda la tonelada y media. El incremento puede alcanzar el  5% para paquetes próximos a 0.5 toneladas.

Embalaje

Las siderurgias ofrecen diferentes tipos de embalaje, que son función del tipo de transporte a que se vaya someter al material. Así se pueden dar el de proximidad o regional, exportación, marítimo y otros especiales.

El primer tipo es el incluido en el precio base, cualquier otro supone un incremento de coste, que puede suponer varios puntos añadidos.

Pedido o cantidad 

El tamaño del pedido también incide sobre el precio final. Se suele definir en función de la superficie total del mismo, aunque algunas siderurgias lo miden por tonelaje.

A partir de 50.000 m2  los pedidos no tienen recargo por cantidad. Incluso pueden tener una rebaja para volúmenes importantes.  Las siderurgias suelen fijar una cantidad minima a pedir de cualquier tipo de material.

Se entiende por un único pedido la cantidad total de una medida (un espesor, una anchura y longitud en un formato único), de un recubrimiento, de un acabado, de un grado de dureza, para un solo destino, y a suministrar en el curso de un corto periodo de tiempo (por ejemplo: un mes).

 

BAREMOS EN PORCENTAJES PARA EL CÁLCULO FINAL 

Sobre la suma de los porcentajes calculados en los epígrafes anteriores, los fabricantes aplican unos barremos complementarios, como los siguientes.

Aspecto superficial

La siderurgia genera con cada pedido que se suministra en paquetes, una cierta cantidad de material de segundas calidades. Estos productos adecuadamente empaquetados e identificados, pueden ser ofrecidos, en un cierto porcentaje del total del pedido, a unos precios bonificados.

Esta reducción de precio es diferente en función del tipo de material, siendo mayor para la chapa preparada.

Bobinas

Si el pedido se sirve en forma de bobinas, se aplica una bonificación importante, suele ser el 5%,  al precio final del producto. Esta bonificación se aplica independientemente del peso limitado por el cliente para cada unidad de suministro.

 

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