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RULINAS 1ª OPERACIÓN DE CIERRE


 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Rulina: Es la pieza de la cerradora que realiza la operación de deformado del metal, para  configurar los ganchos de tapa y cuerpo y el enlace entre ellos, dando lugar al cierre. Las hay de dos tipos, de primera operación, que forma los ganchos y los enlaza, y de segunda operación, que los aplasta entre sí. Recibe también otros nombres como: Carretillas, ruedas de cierre, moletas, rodillos de cierre…

 

Rulina 1ª operación: Como hemos dicho es la que constituye los ganchos del cierre. Su función es más importante que la de 2ª operación, y su definición adecuada para conseguir un buen cierre es fundamental.

 

Hay muchos tipos en el mercado y su diseño puede variar entre ellas, aunque siempre está ligado al tipo de cierre que se quiere realizar y a las características de los materiales empleados en la fabricación del envase.

 

La zona crítica de la rulina es la garganta que actúa sobre el ala de la tapa, enrollándola sobre la pestaña del cuerpo, generando con ello la forma de los ganchos de unión entre ambos. A esta zona se le denomina perfil de la rulina y suele tener un contorno curvado, formado por varios arcos de radios diferentes.

 

Este trabajo solo pretende dar unas orientaciones sobre el dimensionado del perfil de las rulinas de 1ª operación, en función del tipo de cierre empleado. Otras consideraciones como el material a emplear en su construcción,  características mecánicas, ajuste de las mismas en la maquina cerradora, etc. son tratados en otros trabajos editados en esta pagina Web.

DISEÑO DEL PERFIL DE UNA RULINA 1ª OPERACIÓN

 

La parte superior de este perfil se inicia con un plano ligeramente inclinado, aproximadamente de 1º de pendiente, le sigue un arco de gran radio que va enlazando con otros arcos que progresivamente van disminuyendo de radio. El número de radios puede variar entre 5  como máximo a 3 como mínimo, aunque lo más frecuente es que sean 3. Finalmente el perfil termina en otro plano inclinado con un ángulo de pendiente entre 1ª a 2ª.  Remata el perfil un talón inferior más o menos pronunciado en función de si el envase es entallado o no, o del tipo de cierre. Ver figura nº 1

Figura nº 1: Perfil genérico de una rulina de 1ª operación

 

Teniendo presente este dibujo, merece destacar como puntos importantes del perfil de una rulina de 1ª operación, los siguientes:

 

Punto de control: Es donde acaba el plano inclinado superior y se inicia el arco de entrada de mayor radio. El eje vertical que pasa por él se toma como referencia para delimitar las diferentes cotas de altura del perfil. A partir de este punto se regula en altura la rulina con relación al labio del mandril de cierre. El juego que debe existir entre este punto y la parte superior del labio del mandril es de 0.08 mm.. Ver figura nº 2

 

Figura nº 2: Ajuste rulina – mandril

 

Línea base: Es el trazo vertical determinado por la cara frontal del talón inferior de la rulina. Define la profundidad de la garganta del perfil. Se toma como referencia para acotar las medidas de hondura de este.

 

Radios: En el dibujo  nº 1 se ha reflejado un perfil de cinco radios, que es el máximo empleado en este tipo de piezas. De ellos, los más determinantes son el primero (R1), mayor valor,  que inicia el curvado del ala de la tapa, y el ultimo (R5),  el más pequeño, que enrolla hacia arriba el extremo del ala y forma el gancho de tapa, elemento fundamental del cierre.

 

Medidas: Hay unas pocas medias que pueden permanecer constantes sea cual sea el perfil de la rulina, estas son los ángulos superior e inferior y los radios del talón. El resto varia como ya hemos dicho con el tipo de cierre, que a su vez está ligado a las dimensiones del ala de la tapa y la pestaña del cuerpo, así como a las características de los materiales usados en el envase.  Cada compañía desarrolla los perfiles idóneos a usar en cada caso, conservando cierta discreción en su difusión. Ello da lugar a multitud de soluciones. Hemos seleccionado en el cuadro que sigue las medidas que la experiencia ha dado como buenas en cada caso, aunque insistimos que hay otras muchas alternativas.

 

 

MEDIDAS DE RULINAS PARA 1ª OPERACIÓN DE CIERRE

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

TIPO
CIERRE

A

B

C

X

R1

H1

L1

R2

H2

L2

R3

H3-4

R4

L4

R5

H5

L5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

OIII

0,87

1,98

0,72

0,68

1,58

1,38

0,68

0

0

0

0,97

1,38

0

0

0,51

1,47

1,04

OII

1,21

2,17

0,73

0,68

1,73

1,73

0,47

0

0

0

1,06

1,51

0

0

0,55

1,62

0,65

OI

1,32

2,36

1,39

0,68

1,87

1,87

0,52

0

0

0

1,15

1,64

0

0

0,6

1,76

0,7

I

1,39

2,5

1,4

0,56

2,08

2,08

0,64

0

0

0

1,3

1,8

0

0

0,61

1,77

1,33

II

1,42

2,54

1,41

0,68

2,02

2,02

0,56

0

0

0

1,24

1,77

0

0

0,65

1,89

0,76

III

14,5

2,72

1,48

0,68

2,17

2,17

0,68

0

0

0

1,33

1,84*

0

0

0,69

2,03

0,74*

 

Sobre este cuadro conviene hacer los siguientes comentarios:

-         Aunque en el dibujo nº 1 aparece un perfil de cinco radios, en el cuadro solo se indican perfiles de tres radios, que son los más usados. Por tanto los valores de R2 y R4 con las cotas de sus centros (H2, L2, H4 y L4) no existen en estos ejemplos dimensionados.

-         Todas las medidas están redondeadas a la centésima de milímetro. Por tanto en un trazado geométrico exacto pueden aparecer ligeros errores.

-         Las cotas marcadas con asterisco (*) son aproximadas

-         Sobre el dibujo hay dos cotas que no aparecen en el cuadro y que se determinan a partir de otras. Estas son:

o       D = B + C

o       L3 = A – R3

 

-         No se indican tolerancias. Estas deben ser las menores posibles.

 

 

Los resultados prácticos de rulinas con estos perfiles, no solo dependen de su configuración geométrica, sino también de la calidad de los materiales empleados en su construcción, el acabado superficial, ajuste en maquina, diseño del cabezal de cierre, etc.

 

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